Antes que todo soooooooooooorry por tener tan abandonado el blog, de pana ahorita mis obligaciones personales no me permiten estar mucho tiempo en la pc...
Pero bueno, quería contarles sobre
Jose... Un amigo que conocí gracias a este blog y mis videos en youtube. Jose es un gran apasionado del baile flamenco, de hecho, creo que la amistad entre los dos afloró realmente gracias a eso. Cuando chateábamos el siempre me transmitió esa pasión que siente, pero de verdad, hasta ayer no tenía ni la más remota idea de hasta qué punto el flamenco corre por las venas de Jose.
Por X o Y circunstancias, él nunca había tenido la oportunidad de pisar un tablao, a pesar de tener un talento natural, así que hace un poco más de una semana, le prometí llevarlo a una clase en Andaluza, la academia a la que asisto hace poco más de dos años.
Obvio, también era primera vez que el y yo nos veíamos personalmente. Pero cuando llegué a buscarlo tenía en la cara una emoción que no era normal. Íbamos un pelito tarde a la clase (cosa extraña en mí, LOL) asi que nos fuimos rapidito... Y cuando nos bajamos del carro me dice "¿Es aqui?" Se dió cuenta de todas las veces que había pasado frente a la academia y no lo sabía jejejejeje....
No se quién estaba más emocionado si él por ir, o yo por ser parte de la experiencia. A lo mejor pensó que no lo estaba viendo, pero su cara en la clase era todo un poema, y me quedé loca, porque yo lo miraba por el espejo y veía que llevaba el compás de fandango a la perfección.
A media clase mi profe se lo llevó a otro salón, donde dan clases con castañuelas (Yo aún no llego ahí =( ) así que no lo vi en un rato. Cuando terminó la clase, el fue quien nos demostro a todas el tamaño de su amor por el flamenco. Ya yo sabía que él era autodidacta, pero de nuevo, no tenía idea... Jose baila las sevillanas y toca castañuelas casi a la perfección... Y lo aprendió solo. De pana me sentí super orgullosa... Y hasta apenada porque yo que ya tengo casi 3 años a veces me olvido de muchos pasos y detalles del baile. Pero él no...
En fin... La de ayer fue una clase diferente. Por un lado, me sentí demasiado bien por hacer feliz por un día a
Jose... y por el otro, creo que aprendí mucho sobre lo que es tener pasión por lo que se hace y lo que se desea.
Jose, te quiero un mundo!!!!